Aspersor oscilante o de impacto: la diferencia real
A simple vista ambos son "aspersores para el césped", pero el mecanismo y el resultado son bastante distintos. Conocer la diferencia evita comprar el que no toca para tu jardín.
Cómo funciona el oscilante
Tiene un tubo con varias boquillas en línea que se mueve de un lado a otro, como un péndulo horizontal, regando en forma de abanico rectangular. El área cubierta es ancha y alargada, ideal para céspedes con forma de rectángulo, que es la forma más habitual de un jardín doméstico. La amplitud y el alcance suelen ser ajustables, así que se puede adaptar bastante bien a la forma exacta del terreno.
Cómo funciona el de impacto
Tiene un único brazo giratorio que golpea el chorro de agua en pulsos regulares (de ahí el característico "clac, clac, clac") mientras gira, cubriendo un círculo o un sector de círculo ajustable de 20° a 360°. El chorro llega más lejos y con más fuerza que el de un oscilante, por lo que está pensado para superficies grandes y algo irregulares, no necesariamente rectangulares.
Entonces, ¿cuál para mi jardín?
Si tu césped es un rectángulo o cuadrado de tamaño doméstico (hasta 250 m² aproximadamente), el oscilante reparte el agua de forma más uniforme y sin desperdiciarla fuera del área útil. Si tienes una superficie grande, irregular, o necesitas que el chorro llegue lejos desde un único punto fijo, el de impacto cubre más terreno con menos aspersores.
Un matiz sobre el ruido y el consumo
El de impacto es más ruidoso por el propio mecanismo de pulsos, y al cubrir más superficie y lanzar el agua más lejos, también suele consumir más agua por minuto que un oscilante de tamaño equivalente. No es un problema si el jardín lo necesita, pero no compensa elegirlo "por si acaso" en un espacio pequeño. Oscilante e impacto no son los únicos: el rotativo y el fijo cubren otros casos; los cuatro están en tipos de aspersores para riego.