¿Cuánto ahorra el riego por goteo frente a regar a mano?
Es la cifra que repiten casi todos los fabricantes de kits de riego por goteo: "ahorra hasta un 70-80% de agua". No es un número inventado, pero conviene entender de dónde sale para saber si se aplica a tu caso.
De dónde sale el ahorro
El riego por goteo entrega el agua gota a gota, directamente en la base de cada planta, a un ritmo lento que el sustrato puede absorber casi por completo. Cuando riegas con manguera o regadera, en cambio, una parte importante del agua no llega nunca a las raíces: se escurre por los lados de la maceta, moja hojas y superficies que no la necesitan, o simplemente cae más rápido de lo que la tierra puede absorber y termina en el plato o en el suelo.
En exterior, además, el riego por aspersión (con manguera abierta o aspersor) pierde agua por evaporación, sobre todo si se riega a mediodía con sol directo. El goteo, al entregar el agua a ras de suelo y de forma gradual, reduce mucho esa pérdida.
Cuándo el ahorro es real
El porcentaje se acerca más a ese 70-80% cuando comparas goteo bien ajustado contra riego con manguera a chorro abierto, que es precisamente donde más agua se desperdicia. Si ya riegas con cuidado, con una regadera y midiendo la cantidad, la diferencia será menor, aunque sigue habiendo ahorro por la precisión y porque no hay evaporación en superficie.
Un matiz importante
El ahorro también depende de que el sistema esté bien dimensionado: goteros con el caudal adecuado para cada maceta, sin fugas en las conexiones y con un programador que no riegue más tiempo del necesario. Un kit de goteo mal ajustado, dejado "a full" todo el día, puede gastar tanta agua como cualquier otro sistema.